Residencial

Edificio Baroja

2 bloques, 90 viviendas, 1 parque.

Situada en la zona de ensanche norte de la ciudad, a muy pocos metros de la antigua huerta, presentamos este gran proyecto residencial. De hecho, este complejo sirve como un eje vital de conexión entre la ciudad consolidada y las nuevas ampliaciones urbanas de vivienda unifamiliar. Por lo tanto, el Edificio Baroja representa un hito arquitectónico muy importante para nuestro estudio.

Diseño de bloques para este proyecto residencial

En primer lugar, el diseño de los bloques en forma de «L» fue una decisión fundamental. Gracias a esto, la estructura permite albergar un amplio parque central privado. Como resultado, este pulmón verde da oxígeno a una zona limítrofe entre el campo y la ciudad. Además, este espacio a su vez sirve de zona de recreo para todos los habitantes locales. Igualmente, el diseño fomenta una convivencia vecinal mucho más saludable al aire libre.

Por otro lado, las 90 viviendas que componen el complejo funcionan perfectamente a nivel de confort. Por ejemplo, la distribución da la cara norte exclusivamente a las habitaciones y zonas de descanso. De esta forma, se garantiza siempre un ambiente fresco y propicio para dormir. En contraste, la cara sur es mucho más iluminada, acogedora y cálida. Por consiguiente, esta orientación se dedicó íntegramente a las zonas de día de los pisos.

Integración urbana en la arquitectura

Adicionalmente, estas zonas de día (salón, comedor y cocina) están estratégicamente orientadas hacia el parque. De este modo, se comunican visualmente de forma directa con un espacio propio para la diversión. También, facilitan el entretenimiento sin tener que salir del recinto. En definitiva, este diseño urbanístico supuso un verdadero soplo de aire fresco. Por supuesto, fue una propuesta pensada para una zona con mucha vida y continuo movimiento. Finalmente, este exitoso proyecto residencial demuestra nuestra capacidad para diseñar espacios a gran escala.